Siete preguntas antes de publicar
- ¿Quién?¿A qué personas describe realmente: edad, generación, origen nacional, idioma, lugar de nacimiento u otra población definida?
- ¿Dónde?¿La evidencia es nacional, estatal, local o pertenece a una institución o plataforma concreta?
- ¿Cuándo?¿Qué periodo se midió y cuánto pudieron cambiar las condiciones?
- ¿Según quién?¿La fuente es primaria, transparente, actual y competente para medir la pregunta?
- ¿Qué se midió?¿Conducta, preferencia, identidad, acceso, opinión, gasto u otra variable?
- ¿Qué no demuestra?Toda fuente tiene límites. Los declaramos antes de concluir.
- ¿Qué decisión permite?La recomendación nunca debe ser más amplia que la evidencia que la sostiene.
La evidencia cumple funciones distintas
Afirmación respaldada por una fuente inspeccionable.
Lo que una persona identificada vivió u observó; valioso, pero no una estadística poblacional.
Lo que la evidencia puede significar, separado de lo que demuestra directamente.
Pregunta que merece comprobarse, no conclusión disfrazada de certeza.
Vacío útil todavía no resuelto y marcado como tal.
Un ejemplo sencillo
“Los hispanos son un solo mercado” falla antes de empezar el análisis. La Oficina del Censo publica información detallada sobre distintos orígenes hispanos porque la categoría contiene poblaciones diferentes. Eso no revela automáticamente cómo piensa o actúa cada grupo; demuestra que toda agregación necesita una razón y un límite visibles.
Oficina del Censo de Estados Unidos: datos Detailed DHC-A
